Aunque no todas las mujeres lo experimentan, es relativamente común. Por lo tanto, los profesionales de la salud recomiendan orinar después de este tipo de contacto para eliminar cualquier bacteria que pueda haber entrado en la uretra y así reducir el riesgo de infección.
3. Un hábito que limpia naturalmente el tracto urinario.
Orinar después del contacto íntimo actúa como una limpieza natural del tracto urinario. La orina ayuda a eliminar bacterias y microorganismos antes de que se adhieran a las paredes de la uretra o lleguen a la vejiga.
Este hábito también contribuye a:
aliviar la presión sobre la vejiga
para mantener un pH equilibrado en la zona íntima
para prevenir la irritación y la sensación de malestar.
4. La importancia de la higiene antes y después del contacto cercano.
Si bien orinar después del contacto es esencial, la higiene personal también desempeña un papel fundamental. Lavar las zonas íntimas con agua y jabón suave antes y después ayuda a limitar la proliferación de microorganismos y a preservar el equilibrio natural de la flora vaginal.
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