Una forma de limitar las conductas inapropiadas.
La visibilidad parcial también actúa como elemento disuasorio. Dado que los baños no están completamente ocultos, se evitan automáticamente ciertas conductas inapropiadas. Este diseño fomenta el uso respetuoso de las instalaciones y reduce las situaciones problemáticas en los baños públicos: una sutil medida preventiva.
Una ventaja discreta para el personal de limpieza.

La limpieza es mucho más sencilla. El personal puede comprobar rápidamente el estado de los baños sin necesidad de abrirlos, barrer con eficacia o dirigir el agua de limpieza a las boquillas correctas. En zonas concurridas, esta rapidez garantiza una limpieza más frecuente de los baños.
Una pequeña abertura… para obtener el máximo beneficio.
En definitiva, lo que podría parecer una desventaja es, en realidad, una combinación de ingeniosas características reunidas en una única decisión de diseño. Seguridad, higiene, funcionalidad, rentabilidad, mantenimiento… Todo está presente. Como suele ocurrir, los pequeños detalles de la vida cotidiana se consideran con mucha más atención de la que uno podría pensar.
Porque a veces un simple cambio en la distribución del espacio es suficiente para mejorar la experiencia de miles de personas.