5 maneras de aliviar los calambres en las piernas durante la noche y cómo prevenirlos.

Respira hondo e intenta calmarte. Si entras en pánico, corres el riesgo de contraer aún más los músculos afectados y prolongar o intensificar el calambre.

Si el calambre se localiza en el arco del pie o en las pantorrillas, estire los dedos del pie hacia la cabeza y mantenga la posición hasta que desaparezca. Esto liberará la tensión y permitirá que los músculos se relajen. Puede que necesite sentarse, inclinarse hacia adelante y estirar los dedos del pie con las manos.
Si el calambre se localiza en la parte posterior del muslo, levántese de la cama, inclínese hacia adelante a la altura de la cintura, apoyándose sobre los antebrazos, y continúe inclinándose hasta que sienta que los músculos se estiran. Mantenga la posición hasta que desaparezca el calambre.

Una toalla o una banda elástica de tela pueden ayudar a aliviar los calambres más intensos en los isquiotibiales.
Cuando el dolor agudo disminuya, levántese y camine un poco para que los músculos se oxigenen.

Una compresa fría o caliente puede ser útil. Caliéntala en el microondas durante unos minutos y envuélvela alrededor de los músculos doloridos. Esto también puede ser ideal para las articulaciones artríticas.

¿Cómo prevenir los calambres en las piernas?
Si eres propenso a sufrir calambres en las piernas por la noche, estos 6 consejos pueden ayudarte a prevenir que se repitan:

Caminar, correr largas distancias o subir escaleras acorta los músculos de la espalda, así como los músculos y tendones de la parte posterior de las piernas, lo que aumenta la probabilidad de sufrir calambres. Es importante estirar estos grupos musculares después de hacer ejercicio.

Recibe un masaje de tejido profundo de un profesional experimentado. Pídele que te enseñe técnicas para los grupos musculares de las piernas y los pies, para que puedas liberar las contracturas antes de que se conviertan en calambres debilitantes.

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