Cómo sobrevivir a un ataque al corazón estando solo (en 10 segundos)

7. Respira profunda y tranquilamente.

Utiliza la respiración controlada para reducir el esfuerzo cardíaco. Inhala por la nariz contando mentalmente hasta 4, luego exhala lentamente por la boca contando hasta 6. La respiración debe ser abdominal.

8. La técnica de la muñeca y la tos

Presione firmemente la parte interna de la muñeca (donde se toma el pulso) con el pulgar. Simultáneamente, tosa con fuerza tres veces seguidas. La tos genera presión en el pecho que estimula el flujo sanguíneo, mientras que la presión en la muñeca puede ayudar a regular la frecuencia cardíaca. Esta es una medida de emergencia para mantenerse estable mientras se espera ayuda.
Más vale prevenir que curar: los 3 hábitos de oro.
La mejor manera de sobrevivir a un infarto sigue siendo no tenerlo nunca. El Dr. Ramírez observó que los pacientes octogenarios que nunca habían tenido un infarto a menudo compartían tres hábitos sencillos que reducen el riesgo en más del 70%:

Camina 30 minutos al día: No hace falta correr. La regularidad es más importante que la intensidad. Una caminata diaria mantiene el corazón joven.
Reduce drásticamente tu consumo de sal: La sal es un enemigo silencioso que endurece las arterias y aumenta la presión arterial. Elige alimentos naturales en lugar de productos procesados ​​e industriales.
Deja de fumar y de beber alcohol: Nunca es tarde. Incluso después de décadas de consumo, el cuerpo comienza a repararse en cuanto dejas de hacerlo.
La preparación es clave para la supervivencia. Memoriza estos pasos, escríbelos y tenlos presentes. Como dice el mantra de supervivencia: "Estoy preparado. Si surge una crisis, no me rendiré. Sé qué hacer y sobreviviré".