El enigma de la inmovilización nocturna: cuando el cuerpo se niega a obedecer

Incluso siguiendo estos consejos, puede ocurrir un episodio. Lo importante es mantener la calma. Claro que es más fácil decirlo que hacerlo, pero comprender lo que está sucediendo ayuda enormemente a calmar la situación. Concéntrese en su respiración, intente mover un dedo de la mano, un dedo del pie. Poco a poco, su cuerpo se relajará y recuperará el control de sus movimientos.